viernes, 25 de julio de 2014

Síntomas de una magia negra


La brujería es una práctica secreta de la que mucho se habla pero poco se sabe. Y la ignorancia en este caso puede resultar fatal, ya que si no reconocemos el mal a tiempo quedamos indefensos ante él y corremos el riesgo de que sus efectos sean irreversibles. Existen numerosas que hacen el mal una forma de vida y no es raro que enciendan velas, hagan invocaciones a espíritus inferiores o piensen negativamente en otros, provocándoles malestar y problemas concretos en su vida cotidiana. Los motivos que llevan a una persona a hacer daño son muchos: envidia, celos, despecho, competencia, odio… Por eso, para saber si nos han o no “hecho un trabajo” y tomar precauciones a tiempo, nada mejor que analizar sus síntomas característicos y así descartar o lamentablemente, comprobar estas acciones siniestras.

Dos personas se aman pero comienzan a agredirse sin motivo. Alguien amanece un día con una profunda depresión y se aleja para siempre de su familia. Las plantas se marchitan, los animales, se enferman, hasta el aire en el hogar parece enrarecido... ¿Son éstas las señales de un trabajo de magia negra? ¿Cómo nos defendemos cuando detectamos el mal?

Descargas nerviosas

Los trabajos de magia negra generalmente apuntan a destruir el sistema nervioso de una persona. Es por esto que a menudo el receptor no puede controlarse y cede a los estados alterados. Si no está protegido, estas interferencias energéticas se manifiestan incluso en cuadros que se confunden con la epilepsia. También los “ataques de nervios” –gritos y enojos desmesurados- que producen si ninguna causa que los justifique pueden tener su origen en un trabajo de magia. Especialmente cuando el afectado no puede hacer nada por controlar su malhumor. La persona siente como si tuviera un volcán dentro de sí que entra en erupción cada tanto.
 
Agotamiento físico

Cuando se han descartado enfermedades como la anemia o infecciones que producen bajas en las defensas del organismo, puede atribuirse este malestar a una interferencia energética. Esto es generado por el exceso de energía negativa que se proyecta sobre el receptor, quien queda literalmente extenuado. A menudo los episodios de agotamiento se perciben por la mañana, cuando la persona es incapaz de levantarse en el horario debido a pesar de estar con los ojos abiertos. En estos casos, el síntoma se hace evidente cuando el afectado comienza a bostezar sin tregua durante todo el día, ya que los bostezos son una especie de defensa psíquica que ayuda a descargar las energías negativas.

Disfuciones sexuales

Tanto en hombres como en mujeres unos de los síntomas más relevantes es la incapacidad del receptor del daño, para conectarse plenamente con su pareja. Cuando hay episodios frecuentes de impotencia o frigidez debe atribuirse en primer lugar a un problema a un problema conyugal e intentar solucionarlo desde el amor. Pero si a pesar de los esfuerzos y de sentir atracción el uno por el otro, las disfunciones continúan, deben comenzar a pensar en un trabajo de magia. Los realizados contra la energía sexual son utilizados para que una pareja se pelee y se separe. Generalmente son hechos por personas cercanas al afectado, pues se necesita una prenda íntima o algo de su cuerpo (mechón de pelos, uñas, etcétera).

Trastornos metabólicos

Un ataque energético se transforma en algo tangible cuando atraviesa al receptor y se traduce en sensaciones corporales muy molestas, como sudor excesivo, mareos o cambios en la temperatura corporal. Las molestias se incrementan conforme pasan los días y no se toman medidas. Especialmente durante la noche, los ataques repentinos de malestar son inevitables, aunque igualmente pueden producirse a cualquier hora del día. Difícilmente estos trastornos se conviertan en enfermedades de consideración, pero no es descabellado consultar con un médico (aunque no le comente sus sospechas). El tratamiento será paliativo hasta que el mal sea cortado.

Los ataques de nervios-gritos y enojos desmesurados- que se producen sin ninguna causa que los justifique pueden tener su origen en un trabajo de magia.

Especialmente cuando el afectado no puede hacer nada por controlar su malhumor.

Sentimientos derrotistas

Si alguien ha recibido un ataque psíquico, comenzará a deprimirse y a ver todo lo que le sucede como una oscura condena imposible de modificar. El efecto más negativo de esto es que, aunque estén dadas las condiciones para que triunfe en lo que se proponga, sus propios pensamientos y actitudes pesimistas lo conducirán al fracaso. Esto le confirmara la derrota y así la rueda seguirá circulando. Estos sentimientos tienen que ver con el deterioro del aura, que es un cuerpo más sutil que el físico y, aunque invisible, nos rodea permanentemente. El aura expresa el campo emocional y al debilitarse la angustia se apodera del ánimo de la víctima, quien ingresa en un estado de parálisis general.

Alejamiento de los seres queridos

De repente y sin ningún motivo que lo justifique, la persona que está influida por un trabajo de magia comienza a renegar de los seres que más quiere. El rechazo llega incluso a ser físico: que alguien cercano le toque el hombro, para darle una palabra de aliento, puede desencadenar un enojo enfurecededor. También es frecuente que abandone su círculo de amistades, pues no soporta escuchar cuestionamientos o consejos. En algunos casos, aunque les cueste reconocerlo, siente hasta el deseo de alejarse de sus hijos. El encierro en sí mismo es otra de las características de un “trabajo”; por más que se le pregunte sobre su estado, nadie le arrancará ni una sola palabra.

Ambientes negativos

Entrar en la casa de un afectado puede provocarle náuseas a una persona sensible. Los videntes suelen incluso distinguir una especie de niebla densa, en lugar de aire límpido que distingue a los ambientes normales. Esto produce en el receptor del trabajo una sensación permanente de angustia, especialmente en la boca del estómago (este es un centro nervioso muy importante, pues confluyen allí varias terminales y es la zona más sensible del cuerpo). Una casa cargada siempre debe “limpiarse” cuando se hace la liberación de la persona.

Artefactos descontrolados

La mayoría de las veces los primeros en sufrir las consecuencias de un trabajo de magia son los aparatos eléctricos: televisores, licuadoras o cualquier otro artefacto que esté unido a la red de electricidad. El motivo es sencillo de entender: la energía psíquica también funciona como corriente, y un exceso de voltaje hace que los artefactos se fundan. Pero, para sospechar de un trabajo, deben ser más de dos lo objetos que se rompan sin motivo, en el periodo de una semana.

Mascotas y plantas

La naturaleza nos protege de cualquier influencia psíquica que nos sea arrojada. Muchas veces sucede, en cuanto comienza el ataque, que nosotros no percibimos sus efectos inmediatamente pues los rayos negativos son absorbidos por las plantas, que comienzan a perder fuerza y lentamente se marchitan. De manera que, en pocas semanas, un jardín hermoso puede quedar reducido a un matorral. También los animalitos perciben la negatividad. Sus síntomas son:

- Se despiertan de noche, siempre a la misma hora. En muchos casos hacen esfuerzos desesperados por despertar a sus amos.

- No comen o tienen ataques de hambre voraz en momentos inesperados.

- Se quedan mirando fijamente un punto de la habitación en donde nadie más puede distinguir nada.

- Tienen actitudes hostiles hacia la persona afectada o hacia algún allegado al que solían festejar

- Se despiertan de noche, siempre a la misma hora. En muchos casos hacen esfuerzos desesperados por despertar a sus amos.

Insomnio y sueños aterradores

Los testimonios de personas que han sido liberadas de trabajos de brujería hablan exhaustivamente de sus largas noches pasadas en vela. Por un lado, relatan cómo ciertas noches pasaban horas mirando el techo, sin pensar en nada, o con sentimientos angustiantes.

Pero también recuerdan otras veladas en las que sí conseguían dormir, aunque luego soñaban episodios aterradores. Estos sueños incluían visiones de seres queridos que sufrían accidentes, o se veían a ellos mismos a punto de morir. Otra sensación frecuente era la de estar acostado y percibir presencias a sus espaldas, como si estuvieran escondidas en la pared.

Deterioro corporal

A medida que el trabajo avanza (sus efectos se potencian con el paso de los días) el cuerpo comienza a sentir las consecuencias. A veces las personas observan una especie de envejecimiento injustificado: su cabello comienza a encanecer, tienen más arrugas, párpados hinchados, sus ojos pierden brillo y otras alteraciones similares. En ese punto hay que dejar en claro que cuando el trabajo se corta el cuerpo vuelve a recuperarse lentamente. Otra característica son las disfunciones en las articulaciones (rodillas, codos, muñecas), que comienzan a doler sin motivo aparente. También los pies son partes del cuerpo más afectadas. Los dolores constantes de cabeza pueden ser síntoma claro (si se han descartado causas clínicas) de un ataque de brujería, sobre todo si la sensación comienza en el entrecejo.

Paranoia

Una persona afectada actúa como si todo y todos estuvieran en su contra. No distingue entre amigos y enemigos. Este síntoma tiene una causa: su cuerpo astral está percibiendo el bombardeo de negatividad pero no sabe de dónde proviene. Por lo tanto, está a la defensiva de todos los que se le acerquen. Que un desconocido le dirija la palabra en la calle puede dar lugar a episodios de descargas nerviosas o de llantos incontenibles. La sospecha de que todos quieren hacerle daño se transforma poco a poco en una certeza.

Deseos de morir

Cuando el hechizo es muy poderoso; el afectado tiene la sensación de que en la vida nada tiene sentido. Aunque se trate de una persona muy jovial, simpática y alegre se convierte en alguien hosco y huraño. Nacen incontenibles deseos de encontrar la paz perdida y esta necesidad puede llevar a buscar la serenidad en otra dimensión, pues en ésta supone que es imposible. De todas maneras, su Conciencia Superior, antes que guiarla al suicidio, lo hará conectarse con la curación. Cuando un trabajo de brujería llega a una etapa terminal, haya logrado o no su objetivo, el afectado siempre hace un intento desesperado por liberarse y la mayor parte lo logra.

No a la desesperación

Un trabajo de brujería es como un rayo que intenta partir a la persona en dos, tanto psíquica como físicamente. Pero hay algunos trucos que pueden desviar la negatividad y, en muchos casos, contrarrestarla. Cuando se sienta atacado –puede saberlo porque los síntomas descritos anteriormente aparecen y con el paso del tiempo se potencian- proceda de la siguiente manera:

-- Llene rápidamente la bañera y sumérjase en el baño de inmersión: las vibraciones negativas, lo mismo que las positivas, nunca atraviesan el agua. Un trabajo de brujería tiene su punto máximo de peligrosidad durante quince minutos, el tiempo que el brujo tarda en hacer sus invocaciones. Luego el peligro disminuye, aunque éste utilizando velas que queden prendidas varias horas.

-- Si no tiene la posibilidad de tomar un baño puede también quedarse quince o veinte minutos debajo de la ducha o llenar una palangana con agua caliente y hundir sus pies.

-- Encienda una vela celeste. Escriba en ella su nombre y su fecha de nacimiento (en números) comenzando por la base hasta llegar a la mecha.

-- Cuando se consuma, haga lo mismo con una vela amarilla.

-- Prenda en su casa tres sahumerios de incendio. Este aroma aleja a los espíritus inferiores o elementales que muchos brujos suelen invocar. Nunca utilice mirra, pues la dulzura de su olor es muy atractiva para ellos.

-- Siéntese en el suelo, en un lugar que usted considere propio, y trace con su mano un círculo de protección. Esta simple acción, sirve para resguardarlo e impedir que los malos espíritus lo acosen.

Si ha descartado un trabajo

Si a pesar de haber descartado la mayor parte de los síntomas, se siente atacado por momentos y no puede controlar la situación, esto indica que usted es sumamente sensible. En su caso, puede ocurrir que ante el menor indicio de que alguien lo envidia o le tira “mala onda”, su organismo comience a percibir un ataque energético más grave de lo que es en realidad.

De ser así, a usted le conviene estar siempre protegido y preparado, al menos para sentirse seguro. Estas indicaciones le ayudaran a protegerlo:

-- Tenga en la puerta de su casa una imagen con la que se identifique. Cada vez que salga pídale protección para usted y cuidado para la casa

-- Haga una limpieza energética en su hogar cada día de luna creciente. Para realizarla, prenda tres carboncitos y eche sobre ellos incienso y cáscara rallada de limón. Comience por aromatizar la parte trasera de la casa hasta llegar a la puerta de salida. Mientras, pronuncia su oración preferida.

-- Si quiere aumentar la efectividad de la limpieza energética de su hogar, acostumbre a pasar tres días un paño embebido con agua y vinagre en mosaicos, azulejos, paredes, etc. El lugar de la casa más importante para proteger con vinagre es el umbral de la puerta de entrada y también los de las puertas interiores a la vivienda, ya que por las aberturas puede penetrar la negatividad exterior que nos envían.

-- Tenga consigo siempre un cristal de cuarzo. Cárguelo al sol durante un día al mes y llévelo en la cartera o algún bolsillo.

-- Por las noches, tenga bajo su almohada una amatista y al lado de su cama un vaso con agua y sal.

-- No dé importancia a los comentarios negativos sobre su persona: antes analice de donde provienen. La última recomendación es fundamental, rechace toda agresión energética negativa y pida ayuda a un profesional.
 

2 comentarios:

  1. Quise progresar en el campo laboral y conseguir un ascenso así que busque los beneficios de el Ritual del Trabajo,al utilizarlos con mucha fé mantuve un empleo seguro
    y me sentí en armonía.

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  2. Me gustaría ponerme en contacto contigo. Puede ser. Graciss

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